- Enhorabuena. Ahora lárgate y vuelve a la cama."
“Dallas Buyers Club” ha supuesto la confirmación, por lo menos a nivel público, de algo que se venía fraguando desde hace unos añitos: la reinvención (o como queráis llamarlo) de la carrera de Matthew McConaughey, esa texano eterno protagonista de la comedia romántica americana de los 2000, que desde la entretenidísima “El inocente” parece inmerso en una yincana personal en la que cada interpretación debe ser mejor que la anterior. Aquí, hay que decirlo, vuelve a estar magnífico.
