"Si quieres tu propia isla y tu jefe te dice 've ahí fuera y recibe una paliza', vas, la recibes y vuelves al trabajo y dices '¿necesitas que lo haga otra vez?'"
Richie Furst (Justin Timberlake) es un estudiante que paga
sus estudios con las ganancias que obtiene mediante apuestas deportivas. Un día,
Richie pierde todo su dinero en una partida de póquer en una página web. El joven,
que se siente estafado, viaja hasta Costa Rica a reclamar lo que es suyo al
jefe de dicha página, el carismático magnate Ivan Block (Ben Affleck), iniciándose
así una peligrosa amistad.
El tráiler oficial auguraba un thriller en el que no faltaban acción, violencia y sobre todo, ritmo; por desgracia, no encontramos ninguno de
esos tres elementos. Y creo que la culpa de todo viene del origen de la
película: el guión. El planteamiento, que en un principio es interesante,
se desarrolla con desgana, dando la sensación de que se ha desaprovechado una idea por no saber cómo contarla y profundizar en ella.
