"Somos una selección de células al azar."
La familia es una de las instituciones más famosas que conocemos, ya que todos formamos parte de una y, algunos, incluso de dos. Siempre he tenido una cierta debilidad por aquellas películas que se encargan de retratar y analizar el tema de los lazos familiares, y cuanto más desestructurados, mejor. Por ello, entre otras muchas razones, mi película favorita es “El padrino: Parte II”, que lleva este tema al paroxismo.
En la película que hoy nos ocupa, si bien no alcanza las
cotas de tragedia a las que llega la familia Corleone, tampoco se queda corta,
puesto que las heridas y cicatrices que tienen los miembros de la familia
Weston vemos que son enormemente profundas y de las que no parece tan fácil
curarse.
